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Tener un control de nuestros gastos es estrictamente fundamental para tener finanzas saludables. Hoy, al pagar nuestras cuentas y compras en cualquier lugar, podemos hacerlo en efectivo o con tarjeta de crédito, pero, ¿Cuál es la forma más efectiva y que cuida mejor a nuestro dinero?

Anteriormente hemos hablado de lo peligrosas que pueden ser las tarjetas de crédito si no sabes utilizarlas con prudencia. Sin embargo, eso no significa que no tengan ventajas frente al efectivo a la hora de controlar el gasto en épocas como Navidad, en vacaciones, preparando una fiesta o yendo de compras.

 

Uso de las tarjetas para controlar el gasto

Cuando pagas con tarjetas, ya sean de crédito o de débito, queda un registro en tu banco. Ese registro no significaría nada si no pudieras verlo reflejado en algún sitio. Sin embargo, con la banca online (net baking), prácticamente todas tus entidades te permiten catalogar esos gastos que haces y agruparlos en categorías. De esa forma, puedes ver semana a semana, o mes a mes, en qué te has gastado el dinero y revisar también si algo no te cuadra en los gastos. Además puedes verificar si realmente has alcanzado el objetivo, o si te has pasado. Así aprenderás para la siguiente mensualidad y, por fin, alcanzar tus objetivos de ahorro.

 

¿Tiene ventajas el dinero en efectivo?

Con el dinero en efectivo también puedes controlar tus gastos manualmente. Quizás nos guste menos que la modernidad de las tarjetas. Pero cuando sacas la tarjeta, no ves el dinero en tu cartera, y aunque a final del mes puedas sacar mejor tus cuentas, es más probable que también te lleves del hecho de que algo te respalda y gastes mucho más dinero que en efectivo. En ese sentido, a veces es mejor llevar el dinero encima.

Una cosa que resulta muy llamativa es precisamente el hecho de que el efectivo, en billetes pequeños, es más fácil de gastar.

Pero, ¿cuál es la conclusión a la que podemos llegar en cuanto al uso de los medios de pago para el control de nuestros gastos? Parece lógico que aquellas compras que hemos planificado previamente no van a costar más de aquello que hemos pensado. Por eso, todas ellas es mejor hacerlas con tarjeta. Así, se catalogarán de forma automática en la app de finanzas o en la propia app de tu banco, y podrás consultar el resultado final. Sin embargo, para compras imprevistas, dado que siempre podemos gastar mentalmente más pagando con tarjeta, quizás sea mejor llevar el efectivo. Eso sí, en billetes grandes. Además, si puedes, apúntalo siempre manualmente en tu aplicación. Así tendrás lo mejor de los dos mundos.