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Dicen por ahí que el mejor préstamo es el que no se pide. Esta frase no es totalmente cierta, debido a que muchos de los grandes imperios construidos hoy en día, partieron de préstamos inteligentes, de hombres o mujeres que tuvieron una gran idea, buscaron el capital que necesitaban y supieron devolverlo a tiempo luego de haberlo multiplicado. Un préstamo es un contrato con el cual el deudor (quien pide) recibe del acreedor (quien presta), una cantidad de dinero o de cosas (muebles o inmuebles) que el deudor se empeñará a devolver a una fecha preestablecida. Existen muchas razones por las cuáles alguien toma un préstamo, desde algún sueño o idea que quisiera materializar o por alguna emergencia catastrófica. Además, tomar un préstamo no es precisamente la tarea mas fácil del mundo, por lo tanto, es importante saber en qué nos estamos metiendo y si contamos con lo necesario para no fracasar en el intento.

Pero antes de entrar a ese mar tan hondo, quiero que termines este artículo sabiendo con toda seguridad qué es un préstamo, en cuáles categorías se divide y cuáles son las ventajas y desventajas de tomar uno. Aunque hay préstamos de bienes, vamos a enfocarnos en aquellos de dinero. Así que, ¡adelante!

¿Qué es un préstamo?

Como mencionamos anteriormente, un préstamo es una operación en la que una entidad (persona, un banco u otro tipo de institución) pone a nuestra disposición una cantidad determinada de dinero mediante un contrato. En un préstamo nosotros tenemos la obligación de devolver ese dinero en un plazo de tiempo ya establecido y de pagar unas comisiones e intereses acordados. Muchos no hacen préstamos mediante un contrato, solo de palabras, por lo que es importante resaltar que este nunca es el modo correcto de proceder ante un asunto financiero tan delicado.

Términos que debemos manejar para hablar de “préstamos”

Primero, la cantidad de dinero que pedimos prestada se llama el “capital principal”. Al período de tiempo que tenemos para pagar el préstamo se le llama “plazo.”

El ‘”prestamista” o “acreedor” es la persona o entidad financiera que presta el dinero. El “deudor” o “prestatario” es la persona que recibe el dinero a prestar.

¿Y el interés?

El interés es otro término que debemos manejar a la perfección, puesto al final del día, son ellos los que realmente tienen el poder subir poco, mucho o muchísimo la cantidad que pedimos prestada. El interés en un préstamo es una cantidad que debemos pagar por el hecho de que estamos usando ese dinero prestado. Bien, sé que al principio puede sonar injusto o algo parecido, pero, si no obtienes ninguna ganancia al prestar dinero, ¿por qué lo harías?

El monto de dinero que pagamos por interés depende de varias cosas: la cantidad de dinero prestada, la duración del préstamo y la tasa o tanto por ciento que dicha institución o persona haya establecido. La tasa de interés se expresa en por cientos y normalmente se calcula en años.

 Diferencia entre “préstamo” y “crédito”:

Otro punto importantísimo a tomar en cuenta es la diferencia entre préstamo y crédito. En un préstamo, el deudor o prestatario recibe una cantidad de dinero determinada para pagar en una fecha acordada, mientras que en un crédito el prestamista o acreedor, pone una cantidad limitada de dinero a disposición del cliente. Los intereses de un préstamo se fijan al principio, mientras que en un crédito se van calculando por la cantidad de veces que usemos el dinero. La última diferencia notable es que un crédito puede renovarse a su vencimiento sin necesidad de que se haya pagado el dinero tomado, pero un préstamo, en cualquier caso, ha de devolverse todo, aunque luego, puede renovarse y realizarse de nuevo.

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Tipos de préstamo:

Aunque las entidades bancarias grandes a veces tienen sus propios nombres, estilos y reglas para préstamos, vamos a mencionar las categorías fijas mas comunes:

Préstamos personales: Se utilizan generalmente para financiar necesidades específicas en un momento determinado y de una cantidad de dinero no tan elevada. Por ejemplo, una boda, unas vacaciones, cambiar de auto, cambiar de computador, etc.

Préstamos al consumo: Son los que se piden para financiar bienes de consumo de carácter duradero como por ejemplo: comprar un auto (no cambiarlo), muebles, electrodomésticos, etc.

Préstamos de estudios: Estos tipos de préstamos son mucho más comunes en países Europeos y en Estados Unidos. Son préstamos dirigidos a estudiantes para financiar matrículas universitarias, estudios de postgrado o estancias de estudio en el extranjero. Los costes suelen ser un poco más baratos que los préstamos personales.

Préstamos hipotecarios: El préstamo hipotecario es mas delicado que los anteriores. Este se caracteriza porque, aparte de la garantía personal de que vamos a pagar el dinero (porque tenemos un contrato), ofrecemos también de pago una “garantía real” que consiste en la hipoteca de un bien inmueble (causa, auto, etc).   Se acuerda que en caso de que no seamos capaces devolver el préstamo a la entidad financiera en el plazo acordado, aquel inmueble que pusimos de garantía, pasaría a ser del acreedor (quien nos prestó el dinero).

Ahora debes saber qué es un préstamo, manejar sus términos mas importantes, diferenciarlo entre un crédito y saber en qué consiste cada uno. Pero por supuesto, hay muchos detalles importantes que aún debemos tratar y lo haremos en nuestro próximo artículo.