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La tecnología impregna todos los resortes de la sociedad. Desde el consumo de contenidos, las entidades bancarias, los medios de comunicación, los servicios públicos, las empresas de toda índole y las ciudades deben, y comienzan a serlo, más inteligentes. La robótica y la Inteligencia Artificial seguirán sus pasos a lo largo del nuevo año, cuando también aparecerán nuevos productos tecnológicos de consumo e innovaciones que contribuirán en el desarrollo del planeta

La transformación digital es un huracán que amenaza con arrasar todo lo que no haya puesto barreras tecnológicas. Subirse al carro de los avances ya no es una elección que pueda dejarse a un lado. Todo está conectado, el mundo es un pañuelo global que obliga a las empresas a reinventarse. Internet se ha metido completamente en los aposentos de los ciudadanos. Literalmente, porque no abandonamos ese dichoso aparato de marras, el teléfono móvil inteligente, ni para irnos a dormir. Nuevos formatos, deseos expresos por acercarnos al futuro y pasear por la vida de una manera más cómoda sugieren la aparición, como se ha demostrado en los últimos tiempos, de poner el foco en el software y el hardware.

No hay debate aquí. La tecnología impregna todos los resortes de la sociedad. Desde el consumo de contenidos, las entidades bancarias, los medios de comunicación, los servicios públicos, las empresas de toda índole y las ciudades deben, y comienzan a serlo, más inteligentes. La robótica y la Inteligencia Artificial seguirán sus pasos a lo largo de 2017, un nuevo año en el que aparecerán nuevos productos tecnológicos de consumo e innovaciones que contribuirán en el desarrollo del planeta. Algunas, como la tecnología de realidad virtual, sí es cierto, está ya presente en la actualidad, pero debe presentar nuevas cartas para atrapar a una ciudadanía que ansía maravillarse del nuevo tótem tecnológico que, es posible, aún está por aparecer. ¿Cuáles serán, por tanto, las tendencias del este nuevo año? Nos aventuramos a esbozarlas:

Móviles: adiós a los cables y aparición de pantallas flexibles

En materia de telefonía móvil, 2016 cierra con una bajada en la venta de dispositivos móviles. El mercado es extenso y los ciclos de renovación de productos son cada vez más prolongados. «Hay una saturación; hablamos que llega un momento en el que prácticamente todo el mundo que puede tener un smartphone ya lo tiene», asegura Marta Muñoz, directora de operaciones de la firma de análisis de mercado International Data Corporation (IDC) a este diario. «Este mercado es maduro desde el punto de vista del conocimiento del usuario, pero hay espacio de maniobra para la innovación y ofrecer distintas capacidades y características, así como precios. Hay más posibilidades de segmentar el mercado de formas más diversas».

En los últimos años hemos visto la aparición de dispositivos curvados. Pero todo apunta, según diversos informes consultados por este diario, que 2017 verá la aparición, por fin, de pantallas flexibles en los «smartphones». Firmas como Samsung o LG ya trabajan en ello. Pero, también, hay detalles que animan a pensar que surgirán nuevas propuestas que tratarán de buscar la eliminación de los engorrosos cables. Tras el iPhone 7, el próximo modelo de Samsung, el Galaxy S8, puede prescindir de la clavija «minijack», mientras que Apple trabaja, según las primeras filtraciones, en un nuevo terminal con carga inalámbrica. ¿Será, pues, este nuevo año el momento idóneo para decir adiós a los botones físicos? ¿Será el próximo modelo de iPhone el primer móvil totalmente táctil, sin botón Home ni clavijas siquiera para carga la batería? Lo que parece que está claro es que llegarán los primeros teléfonos sin bordes al estilo del Xiaomi Mi Mix.

En busca de la realidad mixta

El año 2016 ha sido escenario de la aparición de los primeros dispositivos de alta gama de realidad virtual, una tecnología que pone al usuario en un mundo alternativo en donde puede interactuar. El «engañar» al cerebro. Pero, también, la realidad aumentada tiene recorrido, sobre todo, en un espacio más empresarial donde tiene obvias aplicaciones. «Imagina unas gafas inteligentes que puedan ayudar al técnico que está en una refinería de petróleo en el mar del norte. De aquí a los próximos cinco años empezaremos a ver muchas veces este tipo de dispositivos. Ahora mismo son tecnologías que no están trabajando directamente con realidad aumentada, los casos son muy limitados. Pero en en otros como la medicina la realidad aumentada tendrá un impacto mucho mayor», promete Muñoz.

Un hombre con las gafas de realidad virtual HTC Vive

En cuanto a la realidad virtual, la reducción de precios y cómodos puede ayudar a su adopción en 2017. «Hace falta desarrollar la técnica para que los dispositivos tengan unos precios más asequibles y acomodados a las necesidades de los consumidores. Es un entorno que tiene mucho camino por recorrer». Otros expertos consultados por este diario apuntan que para que triunfe realmente esta tecnología es necesario hacerla más social, eliminar el cableado y apostar definitivamente por un contenido más interesante. Y de ahí puede cobrar mayor relevancia irse por la tangente: la aparición de una realidad mixta y combinada puede enriquecer el relato tecnológico y ser, de verdad, una gran explosión. De hecho, un informe de IDC apunta que este emergente mercado pasará de 5.200 millones de dólares hasta 162.000 millones, toda una esperanza para el sector.

Big Data: nuevas formas de monetización

«La transformación digital está obligando a las empresas a cambiar su estructura corporativa», sostiene Muñoz. «Durante 2017 empezaremos a ver un auge del uso del Big Data y nuevas formas de monetización del dato que antes no habían aparecido». Por su parte, Chema Alonso, vicepresidente de Telefónica y conocido «hacker», anticipa nuevos retos en ese sentido: «Las capacidades de sensores y de las herramientas y cantidad de datos que están tomando de las personas y ciudades es tan grande que el perfilado que se puede hacer con ellos es tan fino y ajustado incluso mejor de lo que una persona puede creer. Se puede saber todo de ti. Eso es lo más sensible de la privacidad de su ADN y si no empezamos a tener cuidado los límites y controles nos vamos a enfrentar a unos escenarios muy peligrosos en breve».

El lado oscuro del todo conectado

Pero el hecho de que neveras, televisores, muñecas, móviles, coches… estén conectados supone una mayor inseguridad. El ataque al Internet de las Cosas es algo que ya hemos visto este año pero en 2017 aún más. Desde ESET España, los expertos aseguran que se prevén nuevos ataques.

Además, hay que tener en cuenta que estos dispositivos no son solo objetivos de los atacantes sino que también se pueden lanzar ataques desde ellos. La ‘botnet’ Mira (el ciberataque que tumbó 900.000 routers de hogares en Alemana) ha demostrado este 2016 la capacidad que tienen miles de dispositivos vulnerables controlados por un atacante de causar graves daños y es más que probable que en 2017 veamos más ataques de este tipo.

Del «ransomware», por desgracia, también seguiremos hablando. Mucho más de lo que en 2016. Los beneficios que esta amenaza genera a los ciberdelincuentes provoca que los ataques se multipliquen de forma exponencial. «De ahí que desde las empresas de seguridad no nos cansemos de advertir de que pagar el chantaje que nos hacen por liberar nuestros archivos y fotografías no es el camino», asegura el director del Laboratorio de ESET España, Josep Albors.

Otra tendencia que se confirma cada vez más atractiva para los ciberdelincuentes es el mercado de los dispositivos móviles, especialmente con sistemas operativos Android, así como el espionaje.

Inteligencia artificial: un futuro que da «miedo»

No hay compañía tecnológica – y no solo de dicho sector- que no haya dado ya sus primeros pasos en la inteligencia artificial: Facebook, Google, Microsoft, Amazon, IBM, Mastercard, Apple… Es el turno de las máquinas. De hecho, en el Eurecat Mobile Forum, el congreso especializado en últimas tendencias y estrategias del sector de la movilidad y las aplicaciones móviles celebrado en noviembre, los expertos coincidieron en que el futuro de las tecnologías está en la inteligencia artificial.

Y la verdad es que ya lo hemos visto. Este año, vimos cómo el programa AlphaGo, de la compañía Google DeepMind, se impuso al campeón mundial del juego de mesa Go. Se trata de un software que aprende de su propio juego y toma decisiones muy complejas, todo un hito de la inteligencia artificial.

Desde Intel, indican que el mercado mundial de la robótica y la IA va a crecer hasta 153.000 millones de dólares en 2020, incluyendo 83.000 millones para robótica y 70.000 millones para analíticas basadas en IA.

Aplicaciones conversacionales

Fruto de la «inteligencia de las máquinas» nacen las aplicaciones conversacionales. Facebook ya cuenta con «bots» capaces de ayudar al usuario. Este 2016 nos ha dejado ciertas pinceladas de la revolución de los «chatbots», limitada y aún verde, pero en un proceso de maduración del que seremos testigos en 2017.

La atención al cliente va a dar un giro de 360 grados. De hecho, según Inbenta, empresa española especializada en procesamiento del lenguaje natural y en búsqueda semántica, en 2020, los «chatbots» sustituirán al 100% de los agentes en los call center en 2020.

La conducción autónoma; el llamado tren supersónico del futuro, Hyperloop o el mundo de los drones de reparto (como Amazon) son otras áreas tecnológicas que en 2017 seguirán evolucionando.