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Desde el primer momento de su existencia, el hombre ha tenido que desplazarse cada vez más lejos, y para satisfacer dichas necesidades, ha tenido que inventar medios de transporte. Por lo que, cuando en 1712 se inventó la máquina de vapor y en 1885 vino el primer vehículo automóvil por motor de combustión interna con gasolina, el mundo cambió por completo.

A diario debemos desplazarnos, ya sea al trabajo, universidad, escuela de nuestros hijos, supermercado, casas de amigos, etc. No importa el lugar, el dinero en transporte es parte de nuestras finanzas y hace una diferencia notable en nuestros gastos mensuales. Así que, tomar técnicas para aprender ahorrarlo es sumamente importante.

 

Algunos consejos para ahorrar dinero en transporte:

 

 

 1. No le temas a caminar: Las ventajas de caminar son innumerables, como quemar grasa, fortalecer el corazón y otros músculos o relajarnos. Pero hablando de presupuesto, puede que al principio esta no sea una opción porque todos nuestros destinos nos queden lejos de casa. Sin embargo, ¿siempre te vas en auto a almorzar? O prefieres irte en auto porque hace mucho sol y no te gusta tomar un paraguas… o quizás tu trabajo si quede cerca pero prefieres no tener que levantarte media hora antes. A veces, preferir no caminar no es asunto de distancia, si no de pereza. ¿Cuál eres tú?

2. No compres autos nuevos por el momento: Si tu situación económica no te lo permite, no lo hagas. Bien, entiendo. Que todos queremos alguna vez ser los primeros y únicos dueños de un hermoso vehículo comprado por nuestros propios medios. Pero, al comprar un auto, hay muchos gastos nuevos que se suman: el seguro es más caro (por ser nuevo) y uno que otro impuesto. No tengas miedo a comprar vehículos de segunda mano, pues muchos están en excelentes condiciones y solo requieren de nuestro cuidado. Recuerda que muchas personas venden porque quieren cambiar a algo mejor (ha mejorado su situación económica, quizás), no precisamente porque su auto esté averiado o de problemas.

3. El transporte público: He escuchado personas decir que no toman transporte público porque odian que el autobús pare tantas veces o sentarse con gente desconocida con procedencia sospechosa. Porque el metro a veces tarde unos minutos en llegar o les da mucho calor. ¡Estamos en el siglo XXI! Utiliza este tiempo para escuchar música, leer, programar reuniones y organizar tu día. El transporte público nos hace ahorrar muchísimo dinero en combustible. Además, en trenes o metros recibimos descuentos por comprar por adelantado o utilizar paquetes en nuestras tarjetas. Cuando viajas en transporte público como estos dos últimos, evitas los atascos o tapones. Además, contribuyes al medio ambiente y te quitas preocupaciones como no encontrar parqueo.

4. Utiliza la tecnología: Con Google Maps u otras aplicaciones locales, podemos encontrar estaciones de combustible cerca de donde nos ubicamos en el momento. No te limites solo a los lugares que conoces. Además, ¿qué te parece un viaje en Uber o Cabify? Muchas veces sacar el vehículo de casa sale más caro que pagar por alguno de estos servicios que han demostrado ser rápidos y efectivos.

5. Compartir los viajes. Seguro has de tener alguno vecino o amigo que no viva tan lejos y cuyos hijos vayan a la misma escuela que los tuyos. ¿Qué pasaría si una semana o un mes tu llevas los tuyos y los de el, y viceversa? Muchas familias en diferentes países hacen esto, de tal modo, ahorran combustible y tiempo. Del mismo modo, puedes hacerlo para ir al trabajo con algunos compañeros.

Recuerda que siempre hay alternativas para ahorrar. Solo en cuestión de que analicemos nuestros movimientos y gastos. Calcula cuánto consumes mensual en combustible y anótalo en tus gastos diarios, comienza a ahorrar y pronto verás la diferencia. ¡Ánimo!