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Cuatro años después de la fusión de la chilena LAN y la brasileña TAM, el grupo estrena la nueva marca global LATAM

Cuatro años después de la fusión de la chilena LAN y la brasileña TAM en 2012, el mayor grupo aéreo de Latinoamérica estrenó la nueva marca global LATAM. La integración simbólica arrancó este jueves y se llevará a cabo en un plazo de tres años.

A cuatro años de la fusión, ¿cuál es su balance?

La creación de una sola aerolínea era la única manera de que la industria latinoamericana subsistiera y pudiera competir de forma global. Europa representa el 23% del tráfico mundial y Estados Unidos más del 30%. Sudamérica completa tiene apenas el 6%, y la mitad de eso es Brasil. Esta región del mundo, además, tiene el gran océano Pacífico en las espaldas, de donde prácticamente no se puede sacar tráfico. Pero no podíamos llegar a ser un competidor global sin alimentación. Europa representa el 23% del tráfico; EE UU el 30%; y Sudamérica, el 6%

  1. Necesitaban, en definitiva, de los pocos pasajeros que había en todos los países.

  1. Exactamente. Y LAN aportó con sus filiales en Chile, Perú, Argentina, Ecuador y Colombia, todo el Pacífico. No está Venezuela, Bolivia ni Uruguay. TAM integró, a su vez, a Brasil entero y a Paraguay. Entonces, además de las conexiones internacionales, tienes todos los mercados domésticos. Con esa fuerza, todos juntos, creamos una gran red.

LATAM ha tenido cuatro años consecutivos de pérdidas.

  1. No estamos satisfechos ni contentos con nuestros resultados. No son suficientes. Y, por otra parte, no esperamos que la región se recupere económicamente. Si tuviéramos unas economías funcionando razonablemente, tendríamos otros resultados. Eso es lo que explica en buena medida los débiles resultados que tiene esta compañía. La gente me pregunta mucho que si pudiera echar el reloj atrás, si me volvería a unir con Brasil. [Sin la fusión], no habrían sido posibles los acuerdos con IAG y American Airlines

 ¿Y qué responde usted?

Que para poder competir con el resto del mundo teníamos que unirnos. De otra forma no hubiesen sido posibles, por ejemplo, los acuerdos comerciales que establecimos en enero con American Airlines y con IAG [Iberia y British Airways]. No los podríamos haber alcanzado solo con LAN o solo con TAM. Quizás no fue el mejor momento para la fusión dado lo que ocurrió después, no cabe duda. Pero, ¿quién sabe cuál es el mejor momento? Lo que importa no es el corto plazo. Nos vamos a demorar más, tendremos que caminar un camino más pedregoso, pero lo relevante es el resultado en el tiempo. No hay que quejarse. Finalmente, vamos a llegar donde queremos llegar.

Fuente: El País.