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¿Sabías que el 90% de las personas empieza a ahorrar seriamente luego de los 35 años? Si hubieras ahorrado un 10% de lo que recibías de tus padres y de tus trabajos hasta cumplir los 30 años, ¿cuánto dinero crees que tendrías?

Sería ideal que la educación financiera iniciara desde pequeños, sin embargo, es imposible que los padres puedan inculcar algo que no tienen a sus hijos.  Por eso es importante leer, aplicar y vivir dentro de una buena cultura financiera que pudiéramos dejar como herencia a nuestras generaciones siguientes.

¿Por qué es importante educar a nuestros hijos en finanzas?

Lo que aprenden los niños y jóvenes en sus hogares será lo que marcará casi por completo qué tipo de personas serán, los preparará para que sean adultos productivos, eficientes, independientes en su forma de pensar y libres en la manera en la que manejan sus finanzas, con la oportunidad de alcanzar sus objetivos fruto de su propio trabajo.

En muchos países se está proponiendo que la educación financiera forme parte de las enseñanzas que los estudiantes reciben desde los niveles iniciales. Pero la primera escuela es y siempre será el hogar. Muchos padres hacen grandes sacrificios para darles a sus hijos lo mejor, los que ellos nunca tuvieron, pero fallan a la hora de brindarles una sólida educación financiera, algo que puede perjudicar su vida cuando salgan solos al mundo.

Entender las finanzas desde muy jóvenes provee una mejor preparación en este terreno, lo que ayuda a afrontar mejor una crisis.  En pasos muy resumidos pero significativos, vamos a ver de qué manera podemos educar a nuestros hijos para ser unos buenos administradores de sus finanzas en el futuro:

  • Dar un buen ejemplo: Los niños son mucho mas inteligentes de lo que solemos creer. Si le juzgas por algo, recordarán tu comportamiento y te preguntarán por qué les exiges algo que tú tampoco haces. Así que el primer paso es dar el ejemplo implementando una cultura de ahorro, practicando lecciones de control diario de gastos y no comprando compulsivamente.
  • Habla con tus hijos de dinero: Los niños no pueden aprender el valor del dinero si nadie se lo enseña; nos ven sacar dinero de un cajero simplemente con unos botones y luego no entienden por qué no les compras algo diciéndole que no hay dinero. Así que debemos sentarnos con ellos y explicarles cosas como:
  • El dinero es algo que recibimos por trabajar durante muchas horas.
  • Ese dinero lo dejamos en el banco para nos lo guarde y lo sacamos cuando lo necesitamos.
  • Ese dinero nos sirve para pagar la casa, la gasolina, el colegio, la comida, etc.
  • Si lo gastamos todo, ya no quedará mas.

El dinero no puede ser un tema tabú para ellos. Deben entender que es un medio para suplir muchas de nuestras necesidades básicas y que se gana con esfuerzo.

  • Págale a tus hijos: Pagarle a tus hijos o darle una mesada, es esencial para que aprendan a tener una educación financiera a corta edad. Pues les enseña a ser responsables y a gestionar bien su dinero. Esta paga no debe significar un gasto aparte para los padres, solo deben dejar de comprar cosas que compraban para ellos, como los dulces, salidas o el helado los fines de semana y darles el dinero para que aprendan a hacer ellos algunas de estas actividades por sí mismos. También podemos pagar a nuestros hijos por hacer ciertas tareas del hogar, pero claro, todo depende de la situación de cada familia.

Debemos explicar a nuestros hijos por qué se les está pagando, cuánto recibirán y qué responsabilidad tendrán con respecto al dinero que han recibido. Ese es el momento preciso de explicarles cómo funciona un presupuesto personal de ingresos y gastos.   El reto es proteger a nuestros hijos para que no se hagan daño, pero también dejarles suficiente libertad para que aprendan de sus errores.

Si ven dos cosas que quieren comprar y sólo le llega el dinero para comprar una, tendrán que aprender a decidir cuál de las dos es más importante. Y allí aprenderán a diferenciar entre prioridades y deseos.